El próximo MacBook Pro OLED táctil de Apple podría ser significativamente más ligero que los modelos actuales sin ser mucho más delgado, según Mark Gurman, de Bloomberg. Esta aclaración reduce las expectativas iniciales sobre el diseño del portátil antes de su lanzamiento previsto para finales de este mes.

Gurman afirmó en X que, finalmente, no espera que el nuevo MacBook Pro sea «significativamente más delgado». Su último comentario llega después de informaciones anteriores que describían los próximos modelos con estructuras más delgadas y ligeras, y posteriormente con un chasis más delgado.

Qué cambió en las informaciones sobre el MacBook Pro OLED

En octubre de 2025, Gurman informó de que los modelos MacBook Pro OLED de Apple utilizarían estructuras más delgadas y ligeras. Una información publicada en noviembre de 2025 mencionó un chasis más delgado para las versiones táctiles.

Sin embargo, un boletín de Bloomberg publicado en octubre de 2026 describió los portátiles como significativamente más ligeros, en lugar de repetir la afirmación anterior sobre un diseño más delgado. La última respuesta de Gurman hace más explícita la diferencia: Apple podría reducir el peso del ordenador sin modificar notablemente su grosor general.

Los modelos OLED táctiles siguen siendo esperados

La aclaración sobre el diseño no cambia la expectativa general de que Apple está preparando modelos MacBook Pro con pantallas OLED y compatibilidad táctil. Estas características supondrían un cambio notable para la línea MacBook Pro, que tradicionalmente ha utilizado una pantalla sin función táctil y controles físicos mediante teclado y trackpad.

Los informes de Gurman han relacionado los nuevos modelos con un lanzamiento previsto para finales de este mes, aunque el material de origen no proporciona una fecha concreta. No se ha señalado que Apple haya confirmado el calendario ni el diseño físico definitivo.

Por qué el peso y el grosor son aspectos distintos

Un portátil más delgado no tiene por qué ser más ligero. Apple podría reducir el peso mediante cambios en los componentes internos o en la construcción, manteniendo el chasis cerca de sus dimensiones actuales. Este enfoque permitiría conservar espacio para otros componentes y, al mismo tiempo, facilitar el transporte del ordenador.

Para los posibles compradores, las últimas declaraciones sugieren que la portabilidad podría ser la mejora de diseño más importante que conviene observar. Quienes esperen un MacBook Pro notablemente más fino deberían moderar sus expectativas hasta que Apple facilite las especificaciones oficiales.